viernes, 19 de mayo de 2017

APLICACIÓN SOS RESPIRA

Más de 1.400 personas fallecen por atragantamientos en España.
Aunque en la mayoría de los casos, los accidentes por obstrucción son leves, a veces, puede suceder que la víctima entre en parada cardiorrespiratoria por falta de oxígeno y fallezca.
Para evitar estos accidentes y saber cómo actuar en caso de que se produzcan, Fundación MAPFRE en colaboración con la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) y la Federación de Cocineros y Reposteros de España ( FACYRE) han desarrollado la campaña S.O.S. Respira que comprende acciones dirigidas a sensibilizar a la sociedad y en particular al colectivo de hostelería y restauración, sobre la importancia de saber cómo actuar en caso de atragantamiento, ya que la ejecución correcta de una acción tan sencilla como es la maniobra Heimlich, puede salvar una vida en pocos segundos.
Para la difusión de la campaña contamos con importantes figuras de la gastronomía que actúan como embajadores de la campaña, como Samantha Vallejo-Nágera, Mario Sandoval o Angel León.

¿En qué consiste S.O.S. Respira?

Durante el año 2016 se desarrollaron las siguientes acciones dentro la campaña S.O.S. Respira:
  • Visitas a establecimientos de hostelería y restauración en varias ciudades españolas, con el objeto de dar a conocer la campaña y las pautas de actuación en caso de atragantamiento entre los profesionales del sector. Estas visitas serán realizadas por técnicos sanitarios formados por SEMES en la actuación frente al atragantamiento. Durante las mismas, se informo al personal sobre la campaña, con la posibilidad de realizar prácticas sencillas en el mismo lugar sobre cómo hacer las maniobras en caso de atragantamiento. Se hizo entrega en cada visita de folletos informativos sobre la campaña, dirigidos a los clientes del local. Aquellos establecimientos que colaboraron en la difusión de la campaña, recibieron un distintivo de “Local Comprometido” para su exposición en el local.
Si deseas recibir información sobre la actuación frente a un atragantamiento, la campaña S.O.S. Respira tiene previsto organizar jornadas formativas en distintas localidades:
  • Cursos de formación para hosteleros: Se ofrecerá la posibilidad a todos aquellos profesionales de la hostelería y restauración, a acudir a cursos de formación impartidos por SEMES y organizados periódicamente en distintas ubicaciones, con el fin de formarse en prácticas de actuación frente al atragantamiento y otras emergencias que pueden suceder en el local y afectar tanto al propio personal del local como a los clientes.

  • Colaboración con grandes cadenas de hostelería y restauración: Se establecerán acuerdos de colaboración con distintas cadenas de restauración colectiva y hostelería, para formar a su personal y dar difusión a la campaña.

  • Difusión: En paralelo a las actividades en locales de distintas ciudades, se llevarán a cabo actos de presentación de la campaña que permitan a los medios conocer la dimensión de este problema, y las soluciones que aporta la campaña S.O.S. Respira. Además, tendremos presencia en las redes sociales a través de un vídeo promocional y de campañas de difusión.



APP S.O.S. Respira

Como complemento a las actividades presenciales de la campaña, se ha desarrollado la app gratuita S.O.S. respira en la que se explica, de manera detallada mediante vídeo - tutoriales impartidos por profesionales, las medidas para prevenir los atragantamientos así como las maniobras necesarias para actuar de forma inmediata. La app contempla todos los casos de obstrucción de las vías respiratorias, sean leves o graves, dedicando una especial atención a los lactantes y a las maniobras específicas que se deben realizar en caso de mujeres embarazadas y personas con sobrepeso. En caso de que la situación se agrave S.O.S. respira te indica cómo realizar una maniobra de reanimación cardiopulmonar que puede salvar una vida.

Aquí le dejo el vídeo que he creado para que aprendan a utilizarlo.


miércoles, 17 de mayo de 2017

APLICACION SOS 112

Esta herramienta forma parte del Proyecto Salvavidas, entidad creada por la Sociedad Española de Medicina y Seguridad del Trabajo. Es gratuita y compatible con iPhone e iPad.





'SOS-112' es el nombre con el que han bautizado a una aplicación gratuita para iPhone e iPad que informa al usuario sobre la localización de más de 300 desfibriladores. Su objetivo es seguir aumentando el número de dispositivos hasta llegar a los más de 3.000 que actualmente hay en España.





Colaboración ciudadana
Para mejorar la app cualquier persona puede enviar la ubicación  de un desfibrilador situado en cualquier parte del mundo a través de la web www.sos-112.eu, que será añadido a SOS-112


Esta app ofrece la posibilidad de acceder a vídeos explicativos sobre el uso del desfibrilador y también informa al usuario sobre el mecanismo a seguir en caso de ser necesario realizar una reanimación cardiopulmonar.


Aquí les dejo un video explicando su manejo.












viernes, 12 de mayo de 2017

PROTOCOLO PAS

Somos seres curiosos. Cuando hay una emergencia en la carretera nos da por caer en el efecto mirón y causamos verdaderos perjuicios a la fluidez del tráfico. Y cuando nos encontramos cara a cara con un coche que acaba de chocar, cuando nuestra ayuda es realmente necesaria, tenemos por lo general dos tipos de reacciones: o pasar de largo como si la cosa no fuera con nosotros, o lanzarnos al abordaje de la situación de manera precipitada y confusa, como si formáramos parte de un loco escuadrón de salvamento dirigido por los mismísimos hermanos Marx.
Ni una cosa ni la otra. Dejando de lado que la omisión del deber de socorro es un delito recogido en el artículo 195 del Código Penal, atender a un herido vial es un deber moral de cualquier persona. Sin embargo, a veces una mala ayuda puede ser el peor de los remedios, por lo que durante unos días vamos a dedicarnos en Circula Seguro a repasar cómo actuar en caso de emergencia, recordando qué hay que hacer en estas situaciones pero, sobre todo, explicando qué no hay que hacer cuando nos encontramos ante un siniestro vial. En esta primera parte, nos encargaremos del protocolo PAS (proteger-avisar-socorrer) y de su importancia a la hora de comportarnos en caso de emergencia.

“Lo primero es no causar daño”, reza la máxima de cualquier estudiante de Medicina, y eso es un detalle que debemos tener en cuenta todos cuando nos encontramos en el escenario de un siniestro vial. Lo primero es no causar daño, no incrementar la gravedad de las consecuencias del siniestro.
En ese sentido la tecnología nos ayuda con los elementos de seguridad terciaria, aquellos que evitan que se agraven las consecuencias de la colisión. Sin embargo, al atender a los heridos, a menudo nos precipitamos y actuamos de una manera que puede ser incluso perjudicial. Para muestra, un dato. Se calcula que un 10% de las lesiones medulares se deben a una desafortunada decisión por parte de las personas que atendieron al herido vial antes de que este llegara al centro hospitalario.
Pero la solución tampoco consiste en pasar de largo con la excusa de que es mejor no hacer nada. Es una reacción comprensible cuando uno no sabe qué hacer y teme agravar las consecuencias del siniestro. Sin embargo, un truco mental que nos puede ayudar es pensar: “lo peor ya ha ocurrido y yo no he sido el responsable, así que voy a hacer hasta donde pueda”. De hecho, nadie le va a exigir a alguien que presencia un siniestro vial que haga más de lo que puede.
Precisamente, para evitar problemas a la hora de actuar en caso de emergencia, contamos con un protocolo que nos ayuda a establecer el orden en que debemos realizar nuestras acciones. Es una pauta que deberíamos interiorizar por dos motivos: el primero es que el conocimiento sobre qué hay que hacer y qué no hay que hacer nos dará serenidad a la hora de tomar decisiones, y el segundo es que este protocolo de actuación, bien empleado, da espléndidos resultados.


PAS: proteger, avisar, socorrer

Para actuar de manera ordenada, tenemos el protocolo de actuación PAS, de las siglas que significan lo siguiente:
  • Proteger
  • Avisar
  • Socorrer

Y para una acción realmente coordinada y eficaz, es imprescindible que este protocolo se lleve a cabo exactamente en ese orden: P-A-S, y no SPA ni SAP, que suelen ser las operativas que se suelen adoptar espontáneamente y que obtienen el fracaso como respuesta. Además, las que marca el protocolo PAS son acciones que a veces se pueden llevar a cabo de manera simultánea si hay varias personas dispuestas a ayudar y siempre dependiendo de sus propias capacidades. En casos así, es positivo que uno de los presentes, a poder ser una persona con conocimientos de primeros auxilios, desempeñe el papel de líder del grupo y reparta las tareas que hay que realizar.

Proteger


Lo primero es protegernos a nosotros mismos. De nada vale un auxiliador atropellado, y eso es algo que en muchos casos se nos olvida cuando, empujados por las prisas de ayudar cuanto antes, saltamos del coche y nos lanzamos a la carretera sin recordar que, al menos en vías interurbanas, debemos hacer uso del chaleco y caminar con cuidado e invadiendo la calzada sólo lo que sea estrictamente necesario porque, como ya explicamos en una ocasión, el chaleco nos hace visibles, pero no inmortales.
A continuación debemos proteger la zona afectada por el siniestro. Si señalizamos la zona de manera adecuada, empleando las luces de emergencia, y las de posición cuando sea necesario, y situando los triángulos de preseñalización de peligro para que sean visibles a 100 metros de distancia, daremos pie a que el resto de los conductores tomen medidas para evitar colisionar contra nosotros. También debemos proteger el vehículo o los vehículos siniestrados cortando el encendido, retirando las llaves de los vehículos y evitando fumar en la zona del siniestro. Finalmente, proteger significa también velar por que el resto de los conductores no avancen y se vean involucrados en una nueva colisión, y significa también pedirles colaboración si su ayuda nos es necesaria, aunque debemos evitar por todos los medios que se acumule gente a nuestro alrededor que en realidad no haga nada.
Proteger la zona avisando con gestos a los conductores de los vehículos que siguen circulando es una labor que bien puede desempeñar… una persona aprensiva, por ejemplo.

Avisar


Mientras hemos protegido la zona, habremos tenido tiempo de hacer una recopilación de datos que vamos a emplear para dar aviso al 112, número de teléfono único para toda Europa de los servicios de emergencia al que podemos llamar incluso aunque no conozcamos el PIN de un móvil e incluso aunque nuestra operadora no tenga cobertura en el lugar en el que nos encontramos.
Las personas que nos atenderán están acostumbradas a esas situaciones, pero nosotros debemos ofrecerles información veraz para que su tarea sea lo más eficiente posible, ya que de cómo lo hagamos puede depender que la asistencia llegue pronto y con medios suficientes. Debemos informar al 112 de los siguientes aspectos:
  • Lugar del siniestro, que incluye el nombre de la calle o carretera, el sentido de la circulación, el punto kilométrico, etcétera. Cuanto más precisos seamos, más fácil será localizar nuestra ubicación. Hay que tener mucho cuidado con topónimos duplicados o con aquellos que puedan dar pie a equívocos, como si existe un “Villatal de Arriba” y un “Villatal de Abajo”, para entendernos, y puede ser de utilidad dar referencias del lugar como una fábrica conocida o un lugar popular en la zona.
  • Número de heridos y su estado de gravedad apreciado en una primera evaluación, en función de si respiran y cómo lo hacen y de si responden o no a estímulos: desde un pellizco hasta una pregunta sencilla. Hay que verificar, incluso usando linternas, que en el interior de los vehículos no ha quedado nadie sin contabilizar o que no ha caído por un terraplén, por ejemplo. No sería la primera vez que nadie se percata de que hay un niño herido que queda oculto en el suelo del vehículo. También conviene informar sobre si hay personas atrapadas o si las posibles lesiones que tienen sugieren la participacion de equipos de rescate.
  • Datos adicionales, como la presencia de un camión que transporta mercancías peligrosas, por ejemplo, o el hecho de que alguno de los que están presentes tiene conocimientos de socorrismo y primeros auxilios.
  • Nombre y teléfono de contacto, por si hay dificultades para encontrar el lugar o por si necesitan más información.
Y, sobre todo, nunca colgaremos el teléfono hasta que nos lo pidan desde el otro lado de la línea.
Avisar al 112 es una labor que bien puede desempeñar… una persona metódica, por ejemplo.

Socorrer


Aquí es donde nos vamos a detener más, ya que es donde más problemas de seguridad terciaria nos podemos encontrar. Existe una larga lista de cosas que no deberíamos hacer jamás y algunas labores que cualquier persona con un mínimo de serenidad puede realizar sin una formación específica, sólo teniendo presentes algunas pautas generales para evitar el empeoramiento de la situación.


CARTEL PAS

TRIPTICO


BUQUE HOSPITAL

Un buque hospital es un barco diseñado para servir principalmente como instalación de tratamiento médico u hospital, siendo operado en la mayoría de los casos por personal militar.
Durante la Primera y Segunda guerras mundiales, algunos transatlánticos fueron adaptados para usarse como buques hospitales. El RMS Aquitania y el HMHS Britannic fueron algunos de ellos.



Los barcos hospitales modernos lucen grandes cruces rojas para gozar de la protección de las Convenciones de Ginebra bajo la legislación bélica.


Régimen jurídico

Los barcos hospitales están amparados bajo la X Conferencia de la Haya de 1907. El artículo cuarto de la Convención esbozó las restricciones existentes para los buques hospital en tiempos de guerra:
  • El buque debe estar claramente identificado como barco hospital.
  • El buque deberá proporcionar asistencia médica al personal herido de cualquier nacionalidad.
  • El buque no será utilizado para fines militares.
  • Los buques no interferirán u obstaculizarán a los navíos enemigos.
  • La Convención de la Haya podrá autorizar que naciones beligerantes registren cualquier buque hospital para investigar posibles violaciones de las restricciones arriba señaladas.
Si se viola cualquiera de las restricciones el buque será catalogado como unidad combatiente enemiga y hundida. Sin embargo, abrir fuego contra un buque hospital que cumpla con las regulaciones podrá ser juzgado como un crimen de guerra.



AVION MEDICALIZADO


Aviones medicalizados
Introducción
Prácticamente no se encuentran disponibles aviones medicalizados, pero sí existen compañias aéreas que permiten traslados asistidos al proporcionar el equipamiento básico para realizarlo, como es la central de oxígeno y la instalación de camilla. Los aviones se encuentran generalmente presurizados, o sea, mantienen una presión en cabina adecuada independientemente de la altura de vuelo. Con frecuencia se utilizan aviones de pequeña capacidad que, sin embargo, permiten un desenvolvimiento adecuado a bordo.
Cualquier avión, incluidos los de línea regular, al que se le instalen los elementos modulares diagnósticos y terapéuticos, pueden ser utilizados para traslado asistido.

El avión es el medio de transporte de elección para largas distancias debido a su gran autonomía, radio de acción y velocidad; presentando como inconvenientes fundamentales la necesidad de aeropuertos fijos y un muy elevado coste. Para soslayar en parte estos inconvenientes, pueden utilizarse aviones tipo Stoll, los cuales permiten tomar tierra en espacios cortos, presentando mayor accesibilidad. Son idóneos en situaciones de catástrofes para trasladar personal y material, así como, para intervenir en las norias de evacuación. En este sistema de aviación, se ha de valorar adecuadamente los efectos derivados de la altura de vuelo al ser aeronaves no presurizadas.





FISIOPATOLOGIA DEL TRANSPORTE AEREO

Los pacientes que más se benefician del transporte aéreo son los que precisan estabilización precoz "in situ" o/y tratamiento definitivo en los Centros de Referencia, ya que el medio aéro lo posibilita con mayor ventaja que el terrestre.
En el transporte primario no está justificado el uso de helicópteros si la crona no se reduce significativamente con respecto a la respuesta en UVI-movil terrestre. El factor determinante es el acortamiento del intervalo de tiempo hasta la instauración del tratamiento preciso en la escena y/o hasta la estabilización y evacuación al Centro competente . El mecanismo lesional, las condiciones del paciente, la localización del incidente, la distancia al Centro competente, las condiciones atmosféricas, los recursos locales y los costos, son algunos de los factores que intervienen en la decisión de realizarlos.
No debe potenciarse un uso indiscriminado del transporte aéreo, ya que, además del elevado coste y los riesgos inherentes a este servicio, no aporta beneficios a la mayoría de los pacientes, si bien, la utilización del Servicio de Helicópteros puede proporcionar considerables beneficios a pacientes seleccionados.

En principio, estará indicado el transporte aéreo de pacientes críticos, entre ellos, los traumatizados graves, los neonatos y los pacientes cardiacos, sobre todo, cuandos e encuentran en áreas rurales distantes de un centro hospitalario de referencia.
En cuanto a los grandes traumatizados, el transporte aéreo primario o secundario, no ofrece dudas, empero, el siempre cuestionado uso rutinario de helicópteros, lo es en mayor medida en pacientes con patologías cardiovasculares.
NORMAS DE SEGURIDAD EN EL TRANSPORTE EN HELICOPTERO
Todo el personal que, de una manera u otra, tenga que entrar en contacto con helicópteros, debe observar una serie de medidas básicas de seguridad en evitación de un accidente secundario.
Normas en la aproximación a un helicóptero:
- En las zonas próximas a la aeronave no se permitirá fumar.
- La aproximación debe realizarse una vez finalizadas las maniobras de aterrizaje.
- Precaución con el rotor de cola. El acercamiento al helicóptero se realizará por la parte delantera, dentro del campo visual del piloto. El cumplimiento de esta norma impedirá la existencia de dramáticos accidentes.
- El abordaje de la aeronave tiene que realizarse agachado, evitando llevar elementos verticales, tales como palos de sueros o similares, que puedan ser contundentemente golpeados por palas del rotor principal. Asimismo, cuando el helicóptero toma tierra en pendiente, el acercamiento o alejamiento a éste se realiza por la zona más declive.
- Las vestimentas, sábanas isotérmicas, pequeño material y otros elementos accesorios deberán llevarse adecuadamente sujetos para impedir que sean peligrosamente lanzados por las corrientes de aire producidas por las palas en movimiento.
Normas de seguridad a bordo:
- La sujección del paciente a la camilla tiene que realizarse en todo momento, tanto en el embarque y desembarque como durante el vuelo.
- Cuando vayamos a realizar una desfibrilación, hay que indicárselo al piloto, al objeto de que fije el instrumental de vuelo.
- No bajar hasta no recibir la indicación del piloto.
- En todo caso, siempre seguir las instrucciones dadas por la tripulación.


jueves, 11 de mayo de 2017

¿Qué hacer ante un accidente de moto?

Actuación en un accidente de moto.

Seria interesante leer el blog de mi compañero Alfonso habló sobre el protocolo PAS (Proteger, Avisar, Socorrer) para poder prestar nuestra ayuda de la mejor forma posible, no está de mas que echemos un vistazo por si alguna vez nos encontramos con un accidente de moto.

Una vez realizada la vista al blog de Alfonso, seguimos con la actuación ante un accidente de moto.

Lo primero que tenemos que hacer es tratar al motorista como politraumatizado.

1. VALORACIÓN PRIMARIA: identificar aquellas situaciones que supongan una amenaza inmediata para la vida, control y reconocimiento de los Signos Vitales (consciencia, respiración, pulso).


2. VALORACIÓN SECUNDARIA: nos indicará el resto de lesiones o síntomas que presenta (examen completo y sistemático de cabeza a pies)


Técnica de retirada del casco de un paciente traumatizado en decúbito supino.

Para la retirada del casco a un motorista accidentado son necesarias dos personas adiestradas en este procedimiento. La técnica es la siguiente:


1º) RESCATADOR A: Se aplica estabilización manual en maxilar inferior (mandíbula). Es importante abordar al paciente desde atrás para evitar que a nuestra llamada ''gire'' indebidamente el cuello.



El rescatador B levanta la visera para comprobar el estado del paciente comprobando la vía aérea, observando la presencia de objetos extraños y comprobar si respira. Comprobaremos también el estado de consciencia y la respuesta pupilar.



2º) El Rescatador B: Suelta la correa, coloca una mano en el ángulo de la mandíbula, el pulgar a un lado e índice y medio al otro. 



Con la otra mano aplica presión sobre zona occipital.



 3º) RESCATADOR A: retira el casco salvando orejas y nariz por pequeñas angulaciones.


El rescatador B sigue con la estabilización cervical.



4º) Una vez quitado el casco, el rescatador A se hace cargo de la tracción sobre las orejas, mientras que el rescatador B coloca el collarín cervical.


Debemos hacer gran hincapié en la estabilización cervical, la cual siempre debe estar controlada (control cervical permanente). Atenderemos las indicaciones del rescatador que esté en la cabeza.